¿Sirve cualquier arroz para hacer un risotto?

En Italia para los risottos  se utiliza el arroz «arborio» que es un arroz de grano redondo , poroso y muy rico en almidón que se cultiva en el valle del Po. La cremosidad imprescindible para un buen risotto se la proporciona la cantidad de almidón que tiene este tipo de arroz y la mantequilla que se le añade en su preparación. El hecho de ir removiéndolo durante su cocción hará que vaya soltando ese almidón lentamente.

¡Vaya! … Se me ha ido la mano con la sal …

Eso pasa a veces, no nos damos cuenta y le ponemos dos veces sal al guiso. Pues para arreglarlo siempre que sea posible, echa unas patatas cortadas gruesas y ellas se encargarán de absorber parte de la sal.

¿Se te ha «socarrado» el guiso?

Si ha empezado a pegarse pero no mucho, aparta la cazuela del fuego y métela en un recipiente con agua que cubra la cazuela como unos 5 centímetros. Después con cuidado saca la parte de arriba del guiso y trasládala a otro recipiente para seguir con la cocción. Eso si, MUCHO CUIDADO.

¿Las legumbres de tu despensa están pasadas?

Pues tan simple de averiguar como poniéndolas a remojo, las que flotan hay que desecharlas.

¿Has comprado muchos filetes de carne?

A la hora de congelarlos los pones en paquetes pequeños porque no sabes cuantos vas a necesitar cada vez. Pues bien, ahora los puedes poner todos juntos sin que se te peguen, úntalos de aceite por las dos partes y ya no se pegaran entre ellos. Cuando necesites alguno, simplemente lo sacas de la bolsa y dejas el resto.

¿No te acordaste de poner las legumbres a remojo?

Pues para la próxima vez las puedes tener preparadas en tu congelador. Pon las legumbres a remojar las horas necesarias (lo mejor es toda la noche), escúrrelas bien y mételas en bolsas,  saca el aire de las bolsas, ciérralas bien y al congelador. Cuando tengas que utilizarlas no hace falta que las descongeles, utilízalas directamente.

Que no se te pase el arroz…

Si cocinas un arroz caldoso, retíralo del fuego cuando el corazón del grano de arroz esté un poquito duro, así evitarás que se te pase de cocción.  No se te olvide tenerlo tapado hasta que lo sirvas o el arroz absorberá todo el caldo.

¿Sabías que …?

¿Se te pegan las sartenes o las ollas? ¡Pues no las tires! Ponlas a calentar y añade sal fina por toda la superficie, cuando empiece a tomar color tira la sal y utiliza la sartén, ya no se te pegarán los alimentos.